Los días de lluvia, se caracterizan en la automoción, como días perdidos, ya que nunca hay nadie que en días de lluvia se cambie el coche. Por eso siempre que un cliente nos viene un día lluvioso, le recordamos, con grato recuerdo. Casi a todos, y ahora entenderán por que. Pues eso, que uno de esos días lluviosos, con los que de vez en cuando nos deleita la costa catalana, viene a mi tienda un señor. La verdad que era el prototipo perfecto, de abuelo, digno de cualquier dibujo animado, o película, su pelo blanco, sus gafas en la punta, su gorrita ligeramente ladeada, su pipa. El señor en cuestión, entro preguntado muy concretamente, por vehiculo que tenia expuesto en la tienda, le comento tecnicismos del vehiculo, y me comenta que necesitare para poder realizar la tramitación del crédito. Le pregunto si es jubilado, y el hombre me responde que si, que jubilado, pero que tiene una buena jubilación, por que fue durante muchos años capitán de navío mercante. Yo le informo que si los datos que me comenta son verídicos, no se encontrara con ningún tipo de inconveniente, para poder financiar el coche. El hombre me dice, que por favor, le reserve el vehiculo, que lo de por vendido, y que me da su palabra que el coche esta vendido. Sonriente, y feliz le dije al señor que favor, me diera la información pertinente, para poder realizar la financiación del vehiculo que quería. El hombre me comenta que se acerca a su casa para recoger la documentación, y me la trae. Poco se demoro el feliz hombrecillo. Al poco rato el hombre ya se estaba acomodando en una de las sillas de mi tienda. Me acerca el justificante de cobro de la pensión, y efectivamente 2133 euros mensuales de pensión. Frotándome las manos al más puro estilo judío, noto el olor característico, de la venta. Le comento al señor, que dentro de dos o tres días tendré la respuesta, a la petición. El señor, responde que esperara noticias mías impacientemente.

Pasaron los dos días, y el banco, me deniega la operación. Les pregunto a los analistas bancarios, el motivo, y me responden que no es “Legal”, que yo sepa esa información. Un tanto perdido, y desolado, me dirijo a otro banco en el que tengo un buen amigo. EL me comenta que el tema es relativamente grave. Le pregunto si figura el el ASNEF. Me dice que no. ¿En RAI quizás? No, nada de eso. Me comenta que el señor, tiene un embargo judicial. ¿Cómo? Si el hombrecillo es un ser excepcional, y parece que nunca ha roto un plato. Entonces el del banco me dice que concretamente, uno, no, que son cinco embargos judiciales. No acababa de entender nada. ¿Pero como puede ser? El del banco me dice, que esta completamente de acuerdo conmigo. El señor es un personaje, afable, humilde, y sobretodo, cariñoso, muy cariñoso, tan cariñoso, que tenia cinco pagas para cinco hijos, (el mayor con nueve años), y con cinco mujeres distintas, por valor de 300 € cada una. Después de que me volviera a encajar la cara, llamo al señor para que venga a recoger la documentación. Cuando llega el señor, me mira en tono despectivo, y me dice que como se atreve el banco a denegarle la operación. Le comento que el ratio de endeudamiento, es demasiado elevado, para la viabilidad de la operación. El hombre se marcha enfadado y furioso, y cuando esta en la puerta, se gira y me dice: “Estos me salen mas baratos que los cuatro que tengo con mi mujer”. Un show.