Tengo veintiséis años, y ayer me invadió un recuerdo que posiblemente, me perdurara toda la vida. Ayer estuve viendo en programa de televisión, los recuerdos del año 1997, y allí recordaban la trágica muerte de Miguel Ángel Blanco Garrido. Vi las manifestaciones, que se hicieron a lo largo y ancho del todo el país, y recuerdo claramente, como mi familia también salio a la calle a solidarizarse con la familia Blanco. Recuerdo aquellos momentos, recuerdo como se me erizaba la piel gritando asesinos, recuerdo cuando levantábamos las manos, recuerdos las manos blanca, recuerdo que aquella fue la vez, que mas gente vi en las calles, recuerdos a miles de personas, (y tiene merito porque soy de una pequeña ciudad), guardando silencio, con mucha solemnidad. Allí es cuando se vio realmente que todos nos podemos unir por un sentimiento común. Allí fue cuando nos demostramos que podíamos estar juntos, nacionalistas, socialistas, populistas, todos juntos unidos por el dolor. Todavía pone los pelos de punta, ver a la gente en la calle, gritando, pidiendo justicia. Quizás en aquellos días fue la primera vez, que la banda etarra, sintiera realmente el miedo. Ayer pude ver imágenes de gente delante de la sede de HB, intentando lincharlos, y que paradójicamente la Ertzaintza, los defendía. Aquel fue el día en ETA, se escondió detrás de su enemigo, el día en que ETA sintió miedo.

También ayer pude volver a ver el mensaje del entonces presidente, José María Aznar, en el que decía que el espíritu, que había en España en ese momento, era el que se debía mantener en la lucha antiterrorista, realmente creo que es la mayor verdad, que he escuchado jamás en política.

Con el bello encrespado, y sintiendo escalofríos, me gustaría dar mi apoyo a la familia de Miguel Ángel, y también a la de todas las victimas del terrorismo del mundo, que sean fuertes para aguantar, todo lo que les ha pasado, pero aun mas fuertes, para no olvidarlos. Para recordar que hubo una vez unos pocos, que asustaban a muchos, pero que algún día habrá unos muchos, que acabaran con esos pocos, en memoria de las victimas.

En memoria de Miguel Ángel Blanco